Activos fijos totalmente depreciados que continúan en uso y son controlados mediante un sistema de gestión patrimonial.
Gestión Patrimonial

Activos fijos totalmente depreciados: qué hacer cuando siguen en uso

agosto 10, 2026 14 min de lectura Por Christian Gonzales

Introducción

Los activos fijos totalmente depreciados que siguen en uso representan una situación habitual en muchas empresas: el activo ya ha alcanzado el final de su período de depreciación, pero continúa funcionando y siendo utilizado para las operaciones de la organización.

Esto puede ocurrir con:

  • Computadoras.
  • Servidores.
  • Maquinaria.
  • Vehículos.
  • Equipos de producción.
  • Mobiliario.
  • Equipos de oficina.
  • Herramientas especializadas.

El hecho de que un activo haya terminado su depreciación no significa necesariamente que haya dejado de existir físicamente ni que deba desaparecer del inventario.

Aquí aparece una distinción fundamental entre el control contable y el control físico y patrimonial del activo.

Una empresa puede tener un equipo cuyo valor contable ya sea cero y, al mismo tiempo, continuar utilizándolo todos los días.

Por eso, mantenerlo identificado y trazable sigue siendo importante.


¿Qué es un activo fijo totalmente depreciado?

Un activo fijo totalmente depreciado es aquel cuya depreciación acumulada ha alcanzado el importe depreciable establecido para efectos contables, por lo que su valor en libros puede haber llegado a cero.

Sin embargo, el activo puede continuar físicamente en la empresa.

Por ejemplo:

Una empresa adquirió una computadora por S/ 4,000 y estableció un período de depreciación de cinco años.

Después de completar su depreciación, el valor contable puede ser cero.

Pero si la computadora continúa funcionando correctamente y el trabajador sigue utilizándola, el equipo sigue existiendo físicamente y continúa formando parte de los bienes bajo control de la organización.

Por ello, no debe confundirse:

Valor contable = 0

con:

Activo inexistente = no.


¿Un activo totalmente depreciado puede seguir utilizándose?

Sí, puede ocurrir que un activo totalmente depreciado continúe siendo utilizado si todavía resulta útil para las operaciones de la organización.

La depreciación contable y la vida útil física o funcional no necesariamente terminan exactamente al mismo tiempo.

Un equipo puede haber alcanzado el final de su período de depreciación y todavía:

  • Funcionar correctamente.
  • Cumplir la función para la que fue adquirido.
  • Permanecer asignado a un colaborador.
  • Encontrarse instalado en una determinada ubicación.
  • Continuar siendo necesario para las operaciones.

Por esta razón, el control patrimonial no debería depender exclusivamente del valor contable.


¿Debe seguir apareciendo en el inventario?

En términos de control físico y patrimonial, es importante mantener identificado un activo que continúa existiendo y utilizándose, aunque haya terminado su depreciación contable.

La organización necesita poder responder preguntas como:

  • ¿Dónde está?
  • ¿Quién lo utiliza?
  • ¿Cuál es su estado?
  • ¿Sigue operativo?
  • ¿Ha sido trasladado?
  • ¿Cuándo fue verificado por última vez?

Si el activo desaparece del sistema únicamente porque llegó a depreciación completa, se puede perder la trazabilidad.


Depreciación y control patrimonial son conceptos diferentes

Este es uno de los puntos centrales del artículo.

La depreciación

Está relacionada con el reconocimiento contable de la disminución del valor del activo durante su vida útil.

El control patrimonial

Está relacionado con conocer y administrar físicamente los bienes de la organización.

Por ejemplo:

Situación Valor contable ¿Debe controlarse físicamente?
Equipo nuevo Tiene valor
Equipo parcialmente depreciado Tiene valor
Equipo totalmente depreciado y en uso Puede ser S/ 0
Equipo totalmente depreciado almacenado Puede ser S/ 0
Equipo dado de baja Depende del proceso Debe controlarse según su situación

La depreciación, por sí sola, no debería utilizarse como criterio automático para determinar que un activo ya no necesita seguimiento físico.


¿Qué riesgos existen si se eliminan estos activos del inventario?

Eliminar automáticamente un activo porque llegó al final de su depreciación puede generar problemas de control.

Pérdida de trazabilidad

Ya no sería posible determinar fácilmente dónde se encuentra el equipo ni quién lo tiene asignado.


Diferencias durante inventarios

Durante una verificación física podrían encontrarse bienes que ya no aparecen en los registros patrimoniales.


Dificultades para determinar responsabilidades

Si el activo continúa siendo utilizado pero ya no tiene responsable registrado, será más difícil establecer quién debe custodiarlo.


Falta de información para decidir su reemplazo

Conservar información histórica permite identificar activos antiguos que todavía están en funcionamiento y evaluar cuándo conviene reemplazarlos.

Esto se relaciona directamente con la obsolescencia de activos, que es diferente de la depreciación.


¿Activo totalmente depreciado significa activo obsoleto?

No necesariamente.

Esta diferencia es fundamental.

Un activo puede estar:

Totalmente depreciado

Ha completado su período de depreciación contable.

En uso

Continúa funcionando y siendo utilizado.

Obsoleto

Puede haber perdido utilidad tecnológica, funcional o económica.

Fuera de uso

Ya no está siendo utilizado, aunque todavía exista físicamente.

Dado de baja

Ha seguido el procedimiento correspondiente para retirarlo formalmente del patrimonio o de los registros que correspondan.

Estas situaciones no son equivalentes.

Por ejemplo, una computadora puede estar totalmente depreciada pero seguir siendo funcional.

Otro equipo puede tener valor contable y, sin embargo, estar fuera de uso.

Por eso es importante no utilizar únicamente la depreciación como criterio para determinar la situación física del activo.


¿Qué información conviene mantener?

Incluso cuando el activo ya está totalmente depreciado, resulta útil conservar información como:

  • Código patrimonial.
  • Descripción.
  • Marca.
  • Modelo.
  • Número de serie.
  • Responsable.
  • Ubicación.
  • Estado.
  • Fecha de adquisición.
  • Fecha de inicio de uso.
  • Valor de adquisición.
  • Depreciación acumulada.
  • Valor en libros.
  • Historial de movimientos.
  • Observaciones.

Esta información permite mantener una visión completa del activo durante todo su ciclo de vida.

¿Cómo identificar los activos totalmente depreciados que siguen en uso?

El primer paso consiste en cruzar la información contable con la realidad física de los activos.

No basta con consultar qué bienes tienen depreciación acumulada completa. También es necesario verificar si continúan:

  • En funcionamiento.
  • Asignados a un colaborador.
  • Instalados en un área.
  • Almacenados.
  • En mantenimiento.
  • Fuera de uso.
  • Pendientes de baja.

Esta revisión permite separar correctamente los activos según su situación actual.


Procedimiento recomendado

Paso 1. Obtener el listado de activos totalmente depreciados

El área contable puede proporcionar el listado de activos cuya depreciación acumulada ha alcanzado el límite establecido.

Este listado debe utilizarse como punto de partida para realizar una revisión patrimonial.


Paso 2. Verificar físicamente cada activo

El responsable patrimonial debe comprobar si el activo realmente existe y dónde se encuentra.

Durante la verificación conviene revisar:

  • Código patrimonial.
  • Descripción.
  • Número de serie.
  • Ubicación.
  • Responsable.
  • Estado físico.
  • Condición de uso.

Esta información permite detectar diferencias entre los registros y la realidad.


Paso 3. Clasificar su situación actual

Una vez localizado el activo, conviene determinar en qué situación se encuentra.

Totalmente depreciado y en uso

Continúa funcionando y siendo utilizado.

Totalmente depreciado y almacenado

Existe físicamente, pero actualmente no está asignado a un área o usuario.

Totalmente depreciado y en mantenimiento

Se encuentra temporalmente fuera de su ubicación habitual.

Totalmente depreciado y fuera de uso

Ya no se utiliza, pero todavía permanece físicamente en la organización.

Totalmente depreciado pendiente de baja

La organización ha determinado que corresponde iniciar o completar el procedimiento de baja que resulte aplicable.

Esta clasificación evita tratar todos los activos depreciados de la misma manera.


Paso 4. Mantener actualizada la información patrimonial

Si el activo continúa existiendo y formando parte del control físico de la organización, su información debe permanecer disponible en el sistema patrimonial según las políticas y procedimientos aplicables.

Por ejemplo:

Código: AF-004582
Activo: Laptop Dell
Valor en libros: S/ 0
Estado: Operativo
Ubicación: Oficina de Administración
Responsable: Juan Pérez

El valor contable puede ser cero, pero la información sobre su ubicación y responsable continúa siendo útil para el control físico.


Paso 5. Identificar los activos que requieren una decisión

La revisión también permite detectar activos que necesitan una evaluación adicional.

Por ejemplo:

  • Equipos antiguos que todavía funcionan.
  • Bienes que ya no son utilizados.
  • Activos almacenados durante largos períodos.
  • Equipos que podrían ser reasignados.
  • Bienes que podrían requerir baja.
  • Activos que presentan deterioro físico.

Aquí es donde el control patrimonial puede aportar información útil para la toma de decisiones.


¿Qué hacer con los activos totalmente depreciados que siguen en uso?

Si un activo continúa funcionando, la organización debe evitar confundir la finalización de su depreciación con el final de su vida física.

Es recomendable:

  1. Mantener su identificación.
  2. Conservar su historial.
  3. Registrar su ubicación.
  4. Mantener actualizado el responsable.
  5. Verificar periódicamente su existencia.
  6. Registrar cambios de estado.
  7. Evaluar periódicamente si continúa siendo conveniente utilizarlo.

La decisión de reemplazarlo no debería basarse únicamente en que su depreciación haya terminado.


¿Qué hacer con los activos totalmente depreciados almacenados?

Los activos almacenados requieren especial atención porque pueden quedar olvidados durante años.

Conviene identificar:

  • Por qué fueron retirados.
  • En qué estado se encuentran.
  • Si pueden reutilizarse.
  • Si requieren reparación.
  • Si pueden reasignarse.
  • Si corresponde iniciar un proceso de baja.

Un inventario actualizado permite conocer cuántos activos existen realmente en almacén y evita adquirir bienes que ya están disponibles.


Buenas prácticas

No eliminar automáticamente un activo por estar totalmente depreciado

La depreciación no debería ser el único criterio para determinar la permanencia del activo en el control físico.


Mantener separada la información contable y patrimonial

Ambas áreas deben estar relacionadas, pero cumplen funciones diferentes.

La información contable permite conocer aspectos como el valor en libros y la depreciación.

El control patrimonial permite conocer aspectos como ubicación, responsable y estado físico.


Utilizar códigos patrimoniales

Una identificación única facilita verificar activos incluso cuando existen numerosos bienes similares.


Registrar el estado real

Un activo totalmente depreciado puede encontrarse operativo, almacenado, en mantenimiento o fuera de uso.

El sistema debe reflejar esa situación.


Realizar inventarios periódicos

Las verificaciones físicas permiten confirmar que los activos continúan existiendo y que la información registrada sigue siendo correcta.


Errores frecuentes

Dar de baja un activo solamente porque está totalmente depreciado

La depreciación completa y la baja son conceptos diferentes.

Dejar de inventariarlo

Si el activo continúa físicamente en la organización, dejar de controlarlo puede generar diferencias.

Mantenerlo como «activo operativo» sin verificar su condición

Que esté depreciado no significa automáticamente que continúe funcionando.

No actualizar su responsable

El activo puede continuar en uso durante años y cambiar varias veces de usuario.

No revisar los activos depreciados durante los inventarios

Precisamente estos bienes pueden ser una fuente importante de diferencias si se dejan fuera de las verificaciones.


Caso práctico

Una empresa tenía 3,800 activos registrados, de los cuales aproximadamente 900 estaban totalmente depreciados.

Al revisar únicamente los registros contables, parecía que estos activos ya no representaban un valor económico.

Sin embargo, durante una verificación física se descubrió que:

  • 540 continuaban en uso.
  • 170 estaban almacenados.
  • 110 estaban fuera de uso.
  • 80 se encontraban en mantenimiento o pendientes de evaluación.

La empresa decidió mantener el control patrimonial de los activos que continuaban físicamente en la organización y actualizar su situación individual.

Esto permitió diferenciar claramente entre valor contable y situación física, evitando que activos existentes desaparecieran del control patrimonial simplemente por haber terminado su depreciación.

¿Cómo controlar los activos totalmente depreciados con Gestor Online de ÉFICER?

Cuando una empresa tiene cientos o miles de activos, identificar cuáles están totalmente depreciados y, al mismo tiempo, conocer cuáles continúan físicamente en uso puede convertirse en una tarea difícil si la información se encuentra dispersa entre hojas de cálculo y registros contables.

Gestor Online de ÉFICER permite mantener el control patrimonial de estos bienes independientemente de su situación contable, registrando información como ubicación, responsable, estado e historial de movimientos.

Entre sus funcionalidades se encuentran:

  • Registro individual de cada activo.
  • Identificación mediante códigos QR.
  • Consulta de la ficha patrimonial desde dispositivos móviles.
  • Control de responsables.
  • Registro de ubicaciones.
  • Historial de movimientos.
  • Inventarios físicos desde teléfonos o tablets.
  • Registro del estado del activo.
  • Reportes patrimoniales.
  • Seguimiento de activos en mantenimiento o almacenamiento.
  • Información centralizada para auditorías.

De esta manera, un activo cuyo valor en libros sea cero puede continuar correctamente identificado dentro del control patrimonial mientras exista físicamente y corresponda mantenerlo bajo seguimiento.


¿Cómo debería gestionarse un activo totalmente depreciado?

Una buena práctica consiste en separar claramente la situación contable del activo de su situación física y patrimonial.

Por ejemplo:

Situación Valor en libros Situación física
Equipo parcialmente depreciado S/ 2,000 En uso
Equipo totalmente depreciado S/ 0 En uso
Equipo totalmente depreciado S/ 0 Almacenado
Equipo totalmente depreciado S/ 0 En mantenimiento
Equipo totalmente depreciado S/ 0 Fuera de uso

Esta clasificación permite que la organización tenga una visión mucho más precisa de su patrimonio.


Checklist para revisar activos totalmente depreciados

Durante una revisión patrimonial puedes utilizar el siguiente checklist:

☐ Identificar los activos con depreciación acumulada completa.

☐ Verificar físicamente que cada activo exista.

☐ Confirmar el código patrimonial.

☐ Confirmar marca, modelo y número de serie cuando corresponda.

☐ Verificar la ubicación actual.

☐ Confirmar el responsable.

☐ Determinar si está en uso.

☐ Identificar los activos almacenados.

☐ Identificar los activos en mantenimiento.

☐ Identificar los activos fuera de uso.

☐ Revisar los bienes que podrían requerir una evaluación para baja.

☐ Actualizar la información patrimonial.

☐ Mantener el historial de movimientos.

☐ Conciliar la información patrimonial con los registros correspondientes.


Indicadores que pueden utilizarse

El seguimiento mediante indicadores permite conocer la situación de los activos totalmente depreciados.

Porcentaje de activos totalmente depreciados que continúan en uso

Permite conocer qué proporción de los activos depreciados completamente continúa prestando servicio.

Activos totalmente depreciados sin ubicación actualizada

Ayuda a identificar bienes que requieren una verificación.

Activos totalmente depreciados sin responsable

Permite detectar problemas de custodia.

Activos totalmente depreciados almacenados

Ayuda a identificar bienes que podrían requerir reasignación, reparación o evaluación.

Diferencias encontradas durante el inventario

Permite medir la confiabilidad de los registros patrimoniales.

Estos indicadores pueden integrarse dentro de un sistema general de KPIs para la gestión de activos fijos.


Preguntas frecuentes

¿Un activo totalmente depreciado debe eliminarse del inventario?

No debería asumirse automáticamente.

Si el activo continúa existiendo físicamente y corresponde mantenerlo bajo control patrimonial, es importante conservar su identificación y la información necesaria para conocer su situación.

La baja debe realizarse de acuerdo con las políticas y procedimientos aplicables de la organización.


¿Un activo con valor contable cero ya no tiene valor?

No necesariamente.

El valor en libros y la utilidad que el activo puede seguir proporcionando son conceptos diferentes.

Un equipo puede tener valor contable cero y continuar siendo útil para las operaciones.


¿Un activo totalmente depreciado debe seguir teniendo responsable?

Si continúa bajo custodia de la organización y corresponde mantenerlo dentro del control patrimonial, sí es conveniente mantener identificado al responsable o área responsable.


¿Un activo totalmente depreciado puede estar en mantenimiento?

Sí.

La depreciación acumulada no determina por sí sola el estado físico del activo.

Un bien totalmente depreciado puede encontrarse operativo, en mantenimiento, almacenado o fuera de uso.


¿Todos los activos totalmente depreciados deben permanecer indefinidamente?

No necesariamente.

La permanencia, baja, disposición o tratamiento del activo dependerá de las políticas de la organización y de las normas contables, patrimoniales y legales que correspondan.

Lo importante es no confundir automáticamente depreciación completa con baja del activo.


Conclusión

Los activos fijos totalmente depreciados que siguen en uso no deberían perderse de vista simplemente porque su valor contable haya llegado a cero.

La depreciación es un aspecto contable, mientras que el control patrimonial permite conocer la existencia física, ubicación, responsable y estado de los bienes.

Por ello, una adecuada gestión debe permitir diferenciar entre un activo totalmente depreciado, uno fuera de uso, uno obsoleto, uno almacenado y uno que efectivamente ha sido dado de baja.

Mantener esta información actualizada permite mejorar la trazabilidad, facilitar los inventarios, reducir diferencias y disponer de información más confiable para tomar decisiones sobre renovación, reasignación, mantenimiento o baja.


¿Tu empresa todavía controla sus activos depreciados en Excel?

Con Gestor Online de ÉFICER puedes centralizar la información de tus activos, identificarlos mediante códigos QR, controlar responsables y ubicaciones, realizar inventarios desde dispositivos móviles y conservar el historial de cada bien.

Así, el control patrimonial no termina cuando finaliza la depreciación: continúa mientras el activo exista y corresponda mantenerlo bajo control.

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Escrito por Christian Gonzales

Especialistas en gestión de activos fijos y control patrimonial para empresas e instituciones.

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